La mujer está presente en la élite de grandes compañías a nivel mundial como Burberry, Yahoo o PepsiCo. Ejemplos dignos de ser mencionados en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Lourdes Fernández | domingo, 07 de marzo de 2010 | Opiniones
Hay mujeres que valen su peso en oro. Han sabido destacar en las altas esferas del poder y custodiar grandes fortunas. Importantes compañías a nivel mundial han colocado a mujeres en la cúspide de sus negocios para mantener el liderato, y además con efectos realmente brillantes.
Justo ahora que el mundo celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (8 de marzo), es importante citar ejemplos de mujeres que han sabido imponerse a las inclemencias del ámbito empresarial y hacerse un hueco en altos cargos donde todavía predomina la presencia masculina.
La moda ha conferido mucho poder a las mujeres. La diseñadora italiana Miuccia Prada, nieta del fundador de la casa Prada; Angela Ahrendts como presidenta de la firma británica Burberry; Delphine Arnault, hija del multimillonario Bernard Arnault creador del imperio LVMH (Christian Dior, Louis Vuitton, Loewe, Givenchy o Möet & Chandon), y única mujer del consejo de la empresa; o Tamara Mellon, presidenta de Jimmy Choo y una de las pocas mujeres en el negocio de zapatos de lujo.
Pero no sólo de alta costura vive el poder femenino. Ellas también empiezan a hacerse un hueco en los altos mandos de empresas tecnológicas: Anne Mulcahy al frente de Xerox Corp., Carol Bartz como CEO de Yahoo, Amy Pascal, co-presidenta de Sony Pictures Entertainment, o Anne Livermore y Cathie Lesjak, ambas vicepresidenta ejecutiva de Hewlett-Packard.
Y también en política, con la canciller alemana Angela Merkel, elegida la mujer más influyente del planeta por la revista Forbes en 2009; en economía, donde destaca la norteamericana Sheila Bair, presidenta de Federal Deposit Insurance Corp. y segunda mujer más influyente con un papel primordial en el desarrollo de la crisis económica; y en el mundo empresarial, donde figura la única mujer española de este ranking Forbes, que no podía ser otra que Ana Patricia Botín, que hace halagos a su apellido ostentando el cargo de presidenta de Banesto y posible heredera del Grupo Santander que preside su padre, Emilio Botín.
De hecho hay algunos visionarios que se atreven a decir que en menos de dos décadas las mujeres serán más ricas que los hombres en algunos países como Reino Unido por su mejor formación, capacidad inversora, expectativas de vida y autonomía personal. Todo un reto.